Quizás ésta no sea una mañana
Si no una puerta y un trozo del granizo clásico
De tus mejillas.
Algún bolígrafo ha de escribirte
Sinuoso entre la ventana y un gris clavel comestible.
Pero...qué hay de las noches lluviosas
Encendidas con luces artificiales,
Qué fue de la camisa rosa en el baile prohibido.
De tus delineadas manos en el mar
Es triste, sabes, andar entre el agua y el delirio,
Es triste cómo transitan tus ojos
En la nostalgia de una noche de lirismo,
Es triste recordar que una dura puerta...
Que un trozo de tu risa
Vuelva a instalarse en la misma silla
Y aprenda a tocarle el piano de cielo
A las miradas más tiernas de los lirios
(Que sonríen siempre bajo la lluvia)
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