Noche embriagada en tus manos
NATURALEZA ANATÓMICA
Noche embriagada en tus manos
Frío que rodeas mi alma
Con tus gélidas caricias
Acoges mi agonía
En el delirio de la noche negra.
Antesalas mis silencios
Lamentos salen a trepar por la niebla
Escombros de dolor duermen sobre la ansiedad
En ruinas, mi alma resiste en vela.
Trasnochados mis deseos se apagan en la oscuridad.
El invierno no es una experiencia serena.
Sin más aliados que lápiz, papel y un cuerpo en reposo
Te busco cada luna, cada sol, cada ocaso Te Necesito en la esencia de mi alma
Y éstas siempre tan oculta, tan flamígera, tan única.
Me gustas por tus ojos invisibles
Porque a tu lado las palabras encuentran música
Porque mi tinta puede ser un ballet de lirismo
Y puedo parirte en aparentes vocablos inútiles.
Contigo puedo llorar todas las horas
Recostarme en tu pecho de hoja
Eres mi lágrima furtiva y mi calma sideral
Progenitora de mis versos
Eres capaz de hacer danzar mis órganos
Y ver suplicar a mis brazos por tu cálida sombra
Tiritando de dolor, del más humano dolor.
Invades mi cuerpo
Recorres mis ojos, mis labios, mis vísceras
Amas entender cada uno de mis rincones te llevo dentro y te tengo fuera
Cándido refugio que impulsa mi existencia
Transformas cada latido en palabras
Y no sé su representas un enigmático don
O si hablar de ti es simple literatura
Si esta oración es un verso o sencillamente una frase cualquiera
Pues no soy diosa griega
Ni numen celeste ni deidad de la fantasía
Soy solamente poeta apasionada
Y esto es el resultado de tu ternura, Madre Poesía.
Pequeñas letras llenan esta hoja pálida
Pensamientos en forma de gotas
Se deslizan por mi frente
El sudor se agobia
Y yo también
Ay, de estas pequeñas letras
Que han de suavizar mis palabras
Que han de marcar este espacio
Que han de marcarme a mi
Letras que me liberan de esta agonía
Pero no son sólo letras
Son letras que comprenden
Son letras que acompañan en la vida.
Sería más fácil congelar el aire con una daga humeante
Detener el sol con una mano e impedir el nacimiento de una nueva noche
Gritar que te amo al compás de un lucero
Sin embargo, se me ha negado amarte.
Yo que podría encerrar toda la luz en tus ojos, ahogarme en ellos
Besar tus labios melancólicos
Construir un puente a otra galaxia, recorrerlo en un suspiro tuyo
Saltar y al caer envolverte en cometas mientras apagas la mente
Beber veneno de tu mano y refrescar mi garganta
Pero, se me ha prohibido de ti enamorarme.
Duerme, sueña, cierra los ojos lunares esta fiera
Que no es más que la noche afiebrada, endeble
Yo iré al infinito y al encontrar el lago que azules las estrellas
Nadaré en tus profundos sueños y allí estará él
Entonces bucearé entre lágrimas hipócritas
Y corales de besos vacíos,
Tormentas dementes y gritos lejanos